A continuación vamos a dar un paseo por las dos
zonas del pueblo para ver las diferencias que existen entre las casas de ambas
zonas:
Abajo-La Llomba
La casa típica del Barrio Abajo tiene como material el canto rodado, frecuentemente tallado en su lado 'visto'. Proviene no solo del monte conocido como "La Hoja" sino también del río, de la zona conocida como "Tablada de los Huertos" cuya profundidad es en parte debida a esta actividad antrópica.
Incluso dentro del propio barrio podemos distinguir dos tipos de casas: Las principales (vivienda) generalmente hechas de piedra en su totalidad y las secundarias (pajares, portaladas) hechas de tapial o adobe, más barato, que relegan a la piedra a un nivel inferior donde cumple funciones de protección del adobe frente a la lluvia o la humedad que sube del terreno.
La existencia de viviendas principales hechas totalmente de adobe revela su mayor antigüedad, ya que era escasa la cal necesaria para poder unir las piedras, quedando reservada a las clases más pudientes
A consecuencia de los materiales utilizados, la casa del barrio abajo tiene un tono rojizo o amarillento.
Borga-Las peñicas
Resulta radicalmente diferente la casa del Barrio de Borga siendo al menos en las casas de viviendas principales construida en su totalidad de piedra. Pero incluso la propia piedra es distinta, pues en lugar del canto rodado (que no desaparece) se usa con profusión el esquisto y el esquisto pizarroso, más comodos para la construcción que eran extraidos del monte de la granda o de las peñicas con tal imbricación de piedras que apenas si puede distinguirse material alguno que las una.
El resultado es un tono grisáceo o negruzco salpicado por algunos pajares de Tapial.
Hornos
Eran muy tipicos de todas las casas la presencia de hornos, cilíndricos o cónicos donde la familia hacia su propio pan. Podían ser tanto internos (figura adyacente) como externos, adosados a la vivienda, lo que era más habitual en construcciones más recientes. Estos hornos tenían un recinto inferior donde se ponía el fuego y un hogar superior donde tenía lugar la cocción del pan. La elaboración del pan familiar solía ser semanal.
Pajares y cuadras
Casi todos los pajares y cuadras tienen el mismo aspecto, construciones de adobe en su totalidad (salvo la parte inferior de piedra para protegerlas de la humedad) con muros de gran grosor.
Habitualmente eran construcciones acopladas, es decir, la parte inferior de la edificación se dedicaba a cuadras y la superior a pajar.
Al pajar se solía acceder desde dentro, por medio de escalera fija o bien por medio de una escalera de mano que se colocaba en el lugar que estaba desprovisto de tabla en la parte superior. El camino que
seguía la hierba era bien distinto: la gavillas eran izadas desde un carro y entraban por el "boquirón" una ventana que daba a la calle y que en lugar de tener cristales, era cerrada unicamente por una "contra".
Las cuadras tenían una distribución variable pero con elementos comunes en todas como son: "Peselbes" y bebederos para las vacas, conejeras (jaulas de gran tamaño con uno de sus lados de alambrera), la "corte" o cubil de los gochos, gallinero (o al menos la parte donde las gallinas iban a dormir, ya que los gallineros eran más bien externos), saleras y otros comederos, hierba recién cortada para echar a los animales y si no se disponía de una panera a name=vida?#arcas"arcas"/a que eran grandes baúles de madera donde se guardaban los cereales.
Cocina vieja
La cocina vieja es el nombre que recibe la casa, normalmente de una sola planta y muy baja que se destina a guardar la "matanza". Su tejado solía tener una disposición tal que permitiera que saliera el humo a través de las tejas hacia el exterior a la vez que no permitía que entrara la lluvia.
Estas cocinas viejas suelen tener colgando del techo palancas en las cuales se colocan los resultados de la matanza para que éstos curen durante el invierno y estén frescos durante el verano.
Para la curación de las viandas son precisos dos factores, frío de helada y ausencia de días húmedos, lo cual evidentemente no dependía del hombre, y fuego que tenía varias funciones: dar calor y humo que deshidrate la carne para una mayor conservación, y al ser de leña también dar un sabor especial a la carne (maticemos que la parte exterior ahumada de la carne no se come, claro).
Fruto de la existencia de fuego en su interior todos los días de invierno tras la matanza es por lo que por dentro tienen en todas sus superficies un aspecto negruzco y un olor característico.
Portaladas
Podríamos decir de las portaladas que son casas sin paredes, pues a primera vista este es el aspecto que tienen. Estaban conformadas por dos paredes y una o dos columnas con las que sujetar el tejado.
Dentro de ellas solía guardarse y serrarse la leña para el año, los carros y otros grandes aperos de labranza y también servía a veces para echarse una siestecita en los meses estivales.
Chamizos
Los chamizos son construcciones muy sencillas de adobe de una sola planta y con tejados muy simples, normalmente a una o dos aguas.
Su función era similar a la de las portaladas, aunque la portalada es una construcción que esta adosada a cuadras o pajares, y en cualquier caso cerca de la vivienda principal, mientras que los chamizos eran construcciones que estaban en medio del monte, separadas del núcleo de población. Aunque también se utilizaban para guardar aperos de labranza, estos solían ser más específicos de eras, y de lo que en ello se cultivaba, como podían se limpias, cerandas, trillos etc.
Paneras
De las paneras podríamos decir que son los horreos de Villarrodrigo. La diferencia principal con estos últimos es que la panera no es una construcción separada, sino que suele ser una habitación o una parte de la casa dedicada a tal efecto.
El fundamento en el que se basan es el mismo, una base de tablas de madera elevada sobre unas columnas cortas para evitar que los cereales y otros alimentos se estropearan por la humedad o por el ataque de roedores.