Aniv.del Sacrificio Heroico de Túpac Amaru y Micaela Bastidas
El 18 de mayo de 1781 la Plaza Mayor del Cusco fue escenario de la ejecución de los líderes de la rebelión iniciada en noviembre del año anterior contra el abuso y la explotación de los corregidores españoles: José Gabriel Condorcanqui, Túpac Amaru II, cacique de Pampamarca, Tungasuca y Surimana y Micaela Bastidas Puyucawa, su esposa y gran colaboradora. La rebelión de Túpac Amaru se inicio el 4 de noviembre de 1780 en contra de los abusos de sus hermanos de raza que eran explotados en los obrajes y la minas de Potosí.

El Visitador Areche dirigió la ejecución cruenta de los rebeldes. Primero sometieron al garrote (estrangulaminto con un torniquete) a Hipólito en presencia de sus padres. Luego intentaron hacer lo mismo con Micaela, pero como tenía el cuello delgado y no dio resultado el garrote, fue ultimada a puntapies. Todo el martirio lo sufrió en estoico silencio, sin suplicar ni una palabra de clemencia. Finalmente, Típac Amaru II fue descuartizado por 4 caballos que tiraron de sus miembros en direcciones opuestas. La historia, sin embargo, ha recogido sus últimas palabras dirigidas a Areche: "Aquí no hay más cómplices que tú y yo; tú por opresor y yo por libertador; ambos merecemos la muerte".

El linaje de Túpac Amaru se remonta por el lado de los Condorcanqui hasta el siglo XVI. En sus alegatos, el Cacique sostuvo ser descendiente del rebelde Túpac Amaru I, de Túpac Inca Yupanqui y, por lo tanto, del Inca Pachacútec. Por su jerarquía, recibió una educación privilegiada, ya que en ese entonces la educación de los nobles indígenas estaba a cargo de los jesuitas y se llevaba a cabo en el colegio San Francisco de Borja del Cusco. Por ello, su infancia y adolescencia transcurrieron en la “capital de los Incas”; pero, al morir su padre, José Gabriel regresó a la provincia de Quispiscanchi para ejercer su cargo desde Tungasuca. Túpac Amaru se dedicó al transporte terrestre y se convirtió en uno de los arrieros más importantes y, probablemente, más ricos del sur andino. Entre los principales productos que transportaba figuraban tocuyos, azogue (mercurio) y azúcar. También participó en el comercio menor de la región.

Su apariencia
"... era un hombre de cinco pies y ocho pulgadas de alto; delgado de cuerpo, con una fisonomía buena de indio: nariz aguileña, ojos vivos, más grandes de lo que por lo general los tienen los naturales. En sus maneras era un caballero, era cortesano; se conducía con dignidad con sus superiores y con formalidad con los aborígenes. Hablaba con perfección la lengua española y con gracia especial la quechua; vivía con lujo y cuando viajaba, siempre iba acompañado de muchos sirvientes del país y algunas veces de un capellán..., usaba el pelo largo y rizado hasta la cintura. Era muy estimado por todas las clases de la sociedad."
Micaela Bastidas
Josefa Puyucahua ... entró en relaciones con Manuel Bastidas, seguramente negroide, y de esta unión natural nació una niña que bautizaron Micaela Bastidas Puyucahua. El nacimiento ocurrió en Pampamarca por 1742.De su infancia no sabemos nada.Debió

crecer al lado de sus padres y de sus hermanos Antonio y Miguel, también de sus tíos matemos...Nada más puede decirse, salvo que la niña se hizo mujer y esto lo vio Parnpamarca. Tuvo porte distinguido y belleza algo extraña: era esbelta de cuello, en la Sierra cosa infrecuente, señalando un testimonio de inspiración dieciochesca que fue "mujer notable por su hermosura". Intuimos que su belleza no fue estrictamente andina, sino que también influía su sangre africana. No en vano, años después, sus enemigos se referían a ella motejándola de "zamba". En todo caso era bella, de energía nada común y de personalidad acusada. No tendría veinte años cuando la pretendió José Gabriel. Formalizada la situación, Micaela pasó con sus padres a Surimana, los cuales comienzan a figurar como "españoles de dicho pueblo", y Manuel Bastidas a anteponerse un "Don" a su nombre.

Micaela Bastidas es la excelsa imagen de la mujer peruana, símbolo de valentía y bravura en la lucha de ayer contra la dominación española, hoy contra la injusticia, el abuso y el olvido.


 
Micaelas Bastidas
Túpac Amaru
Canto Coral a Túpac Amaru II

Lo harán volar con dinamita.
En masa, lo cargarán, lo arrastrarán.
A golpes le llenarán de pólvora la boca. Lo volarán:
¡Y no podrán matarlo!

Le pondrán de cabeza
sus deseos, sus dientes y gritos.
Lo patearán a toda furia. Luego, lo sangrarán:
¡Y no podrán matarlo!

Coronarán con sangre su cabeza;
sus pómulos con golpes. Y con clavos sus costillas.
Le harán morder el polvo. Lo golpearán:
¡Y no podrán matarlo!

Le sacarán los sueños y los ojos.
Querrán descuartizarlo grito a grito.
Lo escupirán. Y a golpe de matanza lo clavarán:
¡Y no podrán matarlo!

Lo pondrán en el centro de la plaza,
boca arriba mirando el infinito.
Le amarrarán los miembros. A la mala, tirarán:
¡Y no podrán matarlo!

Querrán volarlo y no podrán volarlo.
Querrán romperlo y no podrán romperlo.
Querrán matarlo y no podrán matarlo.
Querrán descuartizarlo, triturarlo, mancharlo, pisotearlo, desarmarlo.

Querrán volarlo y no podrán volarlo.
Querrán romperlo y no podrán romperlo.
Querrán matarlo y no podrán matarlo.
Al tercer día de sus sufrimientos, cuando se crea todo consumado,
gritando ¡LIBERTAD! sobre la tierra, ha
de volver,
¡Y no podrán matarlo
!

Alejandro Romualdo

M A M J J A S O N D