Semana Patriótica

Por Resolución Suprema No. 432 de 1954 se celebra La Semana Patriótica. El amor a la patria es una de las obligaciones esenciales del hombre. El Estado o país donde la Divina Providencia nos ha criado y ha destinado para nuestra habitación, con cuyas producciones nos conserva y donde tenemos las más estrechas relaciones de sangre, amistad y paisanaje, debe justamente ser preferido a todo el resto de la tierra. Pero cuida que esta predilección a tu patria no pase por límites de la injusticia, ni de la caridad, con la que debemos de considerar a los hombres de todos los pueblos y naciones como a nuestros hermanos. sin aspirar jamás a la propia prosperidad con menoscabo o ruina de nuestros semejantes. Sólo la inminente invasión de nuestros derechos puede suspender la armonía y nunca el amor de nuestros prójimos.

Acrecienta, con tus operaciones un amor constante y generoso a la patria. Trabaja cuánto puedas por beneficiar a todos los habitantes de este hermoso país que te ha dado el ser natural y político. Aplícate con eficacia al estudio de las ciencias y las artes, para que con tus luces fomentes al artesano, al labrador, al minero, al comerciante; auxilies al miserable y todos experimenten las benéficas influencias de tu amor a la patria.

Obedece a las autoridades, fomenta el orden, la unión y la tranquilidad pública. Huye de los partidos antidemocráticos que arruinan a los Estados y hacen infelices a sus habitantes.

Debes, con tus bienes, contribuir para los gastos ordinarios del Estado, pues ésta es una obligación anexa al social y dictada por la razón y la religión. Así, en las necesidades extraordinarias estás obligado por los mismos principios a las mismas contribuciones que le impongan y aun a exponer tu vida por su defensa en caso necesario.

Trabaja y conserva la libertad de tu patria. Somos por naturaleza libres e independientes. Ninguna potencia extranjera ha tenido autoridad para privarnos de ese precioso don con que nos ha distinguido el Omnipotente.

Serás verdadero patriota si a ninguno usurpas sus intereses, si vives honestamente, si obedeces a las autoridades constituidas, si penetrado del espíritu de beneficencia cooperas en cuanto puedas a la felicidad de tus compatriotas, si observas la Constitución, las Leyes del Estado y si respetas como debes la religión divina en que he sido creado.

No confundas a los verdaderos patriotas con los vocingleros ni con aquellos que confunden la libertad con licencias y libertinaje.

¿Quién no ha sentido lejos de su patria una inquietud secreta de volver a ella y divagar bajo su cielo? ¿De aspirar sus flores!

¡De cruzar sus calles! ¡Con qué pena de ausencia se ve todo a través de una sutil gama de añoranza!

Si alguna vez el destino te empuje a lejanas tierras, no la olvides jamás. Deposita tu recuerdo en el fondo de tu pecho y que él sea florcita que embalsame tus horas henchidas de nostalgia. Tal vez te asombre la visión de otros países, la estupenda arquitectura de otras ciudades o el brillo de las civilizaciones avanzadas; pero nada encontrarás tan bello ni tan propio al descanso, como el rinconcito donde un día te dejó la cigüeña...

Para Dios, el amor sacro de tu alma; para tus padres, la ternura de tu corazón; y para la patria, lo que logres conquistar como soldado y como hombre.

La Patria

La patria es la tierra que nos vio nacer. Es la tierra que guarda junto con los restos de nuestros antepasados las cenizas de nuestros héroes, de nuestros soldados, maestros y demás hombres que murieron defendiéndola. Nuestra patria es el Perú.

La patria comprende una parte material que es el territorio nacional, con montañas, ríos, sus bosques, su mar con su riqueza ictiológicas y una parte espiritual constituida por su pasado histórico compuesto de victorias o derrotas, el lenguaje, el carácter, las obras maestras de los genios nacionales y sus leyendas.

El fundamento moral de la patria está en la comunidad de sentimientos y voluntades. «El alma de la patria anima a todas las ideas, inspira las obras, forma la lengua, las costumbres, las instituciones».

Todos los peruanos debemos contribuir al engrandecimiento de la patria mediante   el trabajo, acciones generosas y honestas.

El amor a nuestros pueblos, a nuestros monumentos, a nuestros campos se denomina patriotismo y esto se expresa con hechos.

     
Los Símbolos Patrios

A mi Patria

Serena semejante a los mares
del saber; de la luz y de la gloria;
arrullada eres hoy por los cantares
que brotan de la lira de la historia.

Libre una vez de bárbaros pesares
libre también del vicio de la escoria,
tuviste hijos que fueron luminarias
del firmamento azul de su memoria…

Yo quisiera cantar el poderío,
que todo tu pasado tiene impreso,
pero, mejor que calle el labio mío.

El relato de toda tu grandeza,
el relato de todo tu progreso
es de acabar jamás, cuando se empieza.

José Santos Chocano

 

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