El departamento
de Tacna, conformante de la región de los valles occidentales
del área centrosur andina, evidencia una continuidad cultural
bastante temprana que se remonta a mil años de antigüedad.
Las investigaciones arqueológicas realizadas en la zona comprobaron
civilización en el periodo lítico. A esta época
pertenecen la cueva de Toquepala (7,630 años a.C.). y el abrigo
de Caru (6,240 años a.C.). Existen otros sitios como el Complejo
Girata, Mullini y Queñavichinca, cuyos estudios aún
no han concluido.
Los primeros grupos de españoles llegaron a la región
en 1535 y estaban conformados por miembros de la expedición
de Almagro, organizada para conquistar Chile. Durante esta época
se le denomina Villa de San Pedro de Tacna.
En 1615 y 1784, Tacna soportó la violencia de los terremotos,
muchas poblaciones se vieron reducida a ruinas, siendo reedificadas
por los habitantes que decidieron permanecer en el lugar.
Tacna ocupa un lugar de privilegio en la gesta emancipadora pues desde
1810, aprovechando su proximidad con Argentina, que ya se había
emancipado, los patriotas lugareños no dejan de conspirar.
El primer grito libertario fue lanzado en 1811 por Francisco Antonio
de Zela.
Una vez obtenida la independencia del Perú, se reconoce su
patriotismo elevándola a la categoría de Villa en 1823
y el 26 de mayo de 1828 el Presidente José de la Mar promulga
la ley otorgada por el Congreso y le confiere el título de
"Heroica Ciudad".
Durante la Guerra con Chile, sus habitantes se ubicaron en los primeros
puestos de defensa, ofrendando sus vidas por la defensa del suelo
peruano.
El 26 de mayo de 1880, luego de la batalla del "Alto de la Alianza",
el ejército chileno ocupa la ciudad, permaneciendo durante
casi 5 décadas. Pese al tiempo transcurrido, su población
mantiene en alto el espíritu nacional y logra reincorporarse
al Perú en 1929.
Desde el 26 de Mayo de 1880 Tacna vivió un cautiverio de medio
siglo. con otras admirables y conmovedoras demostraciones de patriotismo
inclaudicable. Resistencia obstinada, primero a los engañosos
halagos del ocupante y, luego, a su creciente presión. Entre
1910 y 1925 debieron dejar los territorios ocupados todos los jóvenes
en edad militar.
Durante la llamada etapa Plebiscitaria, que después de cuarenta
años pretendía dar cumplimiento al articulo 3ero. del
Tratado deAncón, se movilizó toda la nacionalidad. Llegaron
a Tacna contingentes de tacneños, dispuestos a votar por colaborar
en las tareas de registro y propandización.
Aunque el plebiscito no se realizó, la confrotación
previa fue cruenta y llena de actos heroicos. Dos placas una en la
plaza de Tarata y otra en la plazuela "28 de Agosto" de
Tacna, registran los nombres de los numerosos mártires de la
redención.
Desde 1929, año en que se firmó el tratado de Lima y
el Acta de Entrega de Tacna, la provincia reincorporada, al igual
que Tarata, esperan de los gobiernos una política que la desarrolle
integral u definitivamente. Dos momentos excepcionales se han dado
en su historia más reciente relacionados con esta aspiración
al progreso. Las obras realizadas durante el gobierno de Odría
y que con magníficos edificios, modernizó la ciudad
y, el "Plan de Tacna" propuesto entusistamente en la década
de los setenta y lamentablemente frustrado, el establecimiento de
ZOTAC, INADE y la Universidad Privada de Tacna en los ochenta y recientemente
la creación de CETICOS.
No obstante existe en todo tacneño la aspiración de
encontrar en la historia de su pueblo no solo un motivo de legítimo
orgullo, sino, mucho más, el desafío para construir
un futuro esplendente de progreso, justicia y paz.