Día Internacional de Lucha Contra el Tráfico Ilícito y el Uso Indebido de Drogas

El problema de las drogas, que se refiere tanto al uso indebido de ellas como a su ilícito comercio es, por partida doble, un serio problema que afecta a nuestra sociedad y por ello todos tenemos el deber de participar o colaborar con aquellas actividades o campañas dedicadas a prevenirlo y combatirlo.

La lucha debe hacerse a nivel preventivo, explicando con claridad y crudeza, las consecuencias de la drogadicción; estas campañas orientadas a disuadir a los jóvenes para que no consuman drogas, deben realizarse principalmente en los Centros Educativos, tanto en los curso regulares como en conversatorios y conferencias dictadas por expertos.

En cuanto se refiere al tráfico ilícito de drogas o narcotráfico, se trata de una actividad muy reprobable por cuanto afecta y destruye principalmente a la juventud, causándole irreparables daños físicos, psíquicos y morales. Por ello esta actividad no sólo es ilegal sino que es severamente castigada por las leyes de todas partes. La sociedad no debe nunca aceptar el enrequecimiento de alguien a costas de la destrucción y la dignidad de muchas personas y hogares.


La penetrante expansión de sustancia s dañinas no se limita, como sabemos, a las sociedades prósperas del mundo Occidental. Sus alarmantes signos pueden observarse ahora en naciones de todos los continentes. No se limita a ciertos grupos sociales; más bien ha penetrado en casi todos los estratos de la sociedad humana. Actualmente, millones de seres humanos, de todas las edades y clases sociales, someten sus espíritus al uso de drogas ilícitas.

En una época cuando la mayor parte de la atención se dirige a combatir el desolador efecto del abuso de las drogas, aplaudimos el creciente interés en evitar y poner mayor énfasis en esta dimensión del problema. También proponemos que, puesto que la demanda de las drogas implica una importante participación humana, la actitud del individuo hacia las drogas, ya sea respecto a la producción, tráfico consumo, debe ser objeto de especial consideración
Los hombres de ciencia que estudian la conducta humana están actualmente de acuerdo en que "las actitudes más que el saber influyen en la formación de cierta clase de conducta". Ellos observan más que las actitudes "se adquieren durante la primera educación y se adoptan luego como hábitos de vida"y que dichas actitudes aprendidas en esta fase de la vida se convierten en valores, y los valores orientan las decisiones acerca de la conducta"*

Al elaborar programas preventivas y pedagógicos, por lo tanto, el papel de la dimensión espiritual de la realidad humana debe ser objeto de particular reconocimiento. La realidad espiritual ha sido mal entendida o confundida con supersticiones y fanatismos religiosos, y así a menudo descartada como superflua.

 

 
Dile ¡NO! a las drogas

ADIÓS, QUERIDO PAPÁ
Poesía
Lo siento mucho papá, porque creo que esta
es la última vez que me podré dirigir a vos.
En serio, lo siento mucho.

Es tiempo de que sepas la verdad.
Voy a ser breve y claro: la droga me mató, papá.
Conocí a mis asesinos a eso de los 15 o 16 años de edad.
Es horrible
¿No es cierto, papá?

¿Sabés cómo fue?
Un ciudadano elegantemente vestido, muy elegantemente
y que se expresaba muy bien,
nos presentó a nuestro futuro asesino: la droga.
Yo intenté rechazarla.
De veras lo intenté,
pero este señor se meditó en mi dignidad
diciéndome que yo no era hombre.

No es necesario que diga nada más,
¿No es cierto?
Ingresé al mundo de las drogas.
No hacía nada sin que las drogas estuvieran presentes.
Yo sentía más que las demás personas,
y la droga, mi amiga, sonreía ...
¿Sabés papá?: Cuando uno comienza,
encuentra todo ridículo y muy divertido.
Incluso a Dios lo encontraba ridículo.
Hoy, en este hospital, reconozco que Dios
es lo más importante en el mundo,
sé que sin su ayuda no estaría escribiendo lo que escribo.
Papá, no vas a creerlo,
pero la vida de un drogadicto es terrible.
Uno se siente desgarrado por dentro.
Es terrible y todos los jóvenes deben saberlo
para no entrar en eso.
Yo no puedo dar tres pasos sin cansarme.
Los médicos me dicen que me voy a curar,
pero cuando salen del cuarto mueven la cabeza.
Papá. sólo tengo 19 años
y sé que no tengo chance de vivir.

Es muy tarde para mí,
pero tengo un último pedido para hacerte:
Habla a todos los jóvenes que conoces y
mostrales esta carta.

Decirles que en cada puerta de los colegios
y en cada aula, en cada facultad,
en cualquier lugar, hay siempre un hombre elegante,
que va a mostrarles a su futuro asesino,
el que destruirá sus vidas.

Por favor, hacé eso papá,
antes de que sea demasiado tarde para ellos también.

Perdóname papá, ya sufrí demasiado.
Perdóname por hacerte sufrir también con mis locuras

M A M J J A S O N D