La celebración
del "Día de la Juventud" coincide con la llegada
de la primavera, porque en el desarrollo del ser humano la juventud
es la edad que equivale a la primavera de la vida, pues los jóvenes
despiertan a la vida llenos de energía, de proyectos y de optimismo.
Quieren vivir y disfrutar de la vida.
Ser joven significa ser una persona positiva y generosa, dispuesta
a darse a sí misma por un ideal. Ser joven significa que no
se exige tanto que lo comprendan como comprender. Ser joven es convencer
a los adultos que serán capaces de mejorar el mundo actual.
¿Sabes?, si hay algo que admiro de la juventud es su habitual
rechazo a lo establecido, su intento a veces trunco, por hacer de
la vida otra cosa. Nosotros, los que ya no somos tan jóvenes,
hemos claudicado a algunos de esos ideales por los que alguna vez
luchamos. Pero así como la juventud es efímera, también
es ilusión. Conozco gente que se aferra a los 20 teniendo mas
de 40, conozco gente que se aferra a los 15 teniendo ya 19, conozco
gente que nunca tuvieron 15 ni 12 ni 20 años, y viven angustiados
como nosotros los que vivimos para otros. ¡Qué compleja
que es la vida, algunos la tienen para si y otros simplemente la dan!
¿Ya has pensado en eso?. La vida es a veces un sueño,
del que pronto nos despertamos y nos damos cuenta que hemos vivido
poco. Por eso amigo, no malgastes tus minutos. Cada edad tiene su
propia ceguera, nosotros los adultos, tenemos la nuestra, la del excesivo
juicio, medio cómplice, medio resignado a ver el mundo y sus
barreras, como un lugar sin poesía. Aprende a ver tu propia
ceguera.