Tradicionalmente las fiestas celebradas en el pueblo tienen un origen religioso o
relacionado con momentos importantes en la vida del pueblo como eran la cosecha o
la matanza por nombrar algunos. Hasta nuestros días han pervivido algunas aunque
la más popular es la festividad de Santa Isabel.
[!]
[!]
[!]
La fiesta grande del municipio, la visitación de María a su prima Santa Isabel,
tiene lugar el primer fin de semana de Julio. Popularmente conocida por todos como
la fiesta de Santa Isabel tradicionalmente se celebraba el día 2 de Julio pero se
fijo en fin de semana para atraer a más gente a la fiesta.
La fiesta comienza de forma no oficial la noche del viernes y suele ser muy animada.
Los jóvenes se reúnen para charlar y beber al son de la música en las diferentes peñas
del pueblo: Saloon, KW y Fiero. Uno de los temas de conversación inevitable la noche de
la víspera es decidir que jóvenes sacaran a hombros las imágenes de Santa Isabel y la
Virgen María en la procesión del Sábado.
De buena mañana, lo tradicional es hacer el pasacalles acompañados con música de flauta
y tamboril del maestro Cándido, haciendo así saber a todo el pueblo que son días de fiesta.
La misa que da inicio a la fiesta se celebra el Sábado por la mañana y viene seguida
de la procesión que representa la visitación de la Virgen María a su prima Santa Isabel.
Las mozas sacan a hombros la imagen de María y los mozos la de Santa Isabel y las
conducen acompañados por todo el pueblo mientras repican las campanas, desde la iglesia
de Santa Magdalena hasta la ermita de Santa Isabel, donde el párroco oficia unas palabras.
La procesión va siempre acompañada del son de la flauta y el tamboril. Tras el acto religioso,
antes de la comida familiar, tiene lugar en la plaza del pueblo el convite donde entre risas y
chácharas la gente come obleas, chochos, aceitunas acompañadas con sangría. Tampoco
falta la música de algún tamboril que anime el momento para que algún atrevido baile a su son.
El desafío a pelota mano tiene lugar en el frontón municipal alrededor de las 6 de
la tarde y es un momento más de encuentro con gente de pueblos vecinos que viene a
ver el juego y antiguos amigos. Normalmente es un duelo Salamanca-Zamora entre profesionales
de este deporte de ambas provincias que la gente disfruta tanto a tanto.Por la noche
tiene lugar el baile en la plaza donde no faltan los tradicionales pasodobles o jotas
ni el popular "Paquito chocolatero" o ritmos más modernos para los más jóvenes. La
fiesta también se vive en los locales de las peñas donde la música y la bebida no faltan
y las risas y el buen ambiente tampoco. Todos los años viene gente de fuera a vivir la
fiesta y queda encantada a pesar de la sencillez de nuestro pueblo.
El Domingo es ya un día muy tranquilo, por la mañana de nuevo se amanece con un pasacalles
que muchos realizan sin acostarse. Al medio día se celebra una misa seguida de un convite
y actividades para los más pequeños y bailes regionales para el disfrute de todos. Por
la noche alguna actuación musical en la plaza anima el fin de fiesta mientras despedimos
la fiesta hasta otro año.
Hasta nuestros días han llegado los relatos populares algo imprecisos de cuando la
fiesta se celebraba en la cima de la Peña Gorda a modo de romería y los mozos bailaban
al son de la flauta y el tamboril.
Un poco más cercanos quedan los días en que se celebraban una corrida de vaquillas
donde los mozos demostraban su habilidad y coraje realizando quiebros y recortes
ante las expectación de todo el pueblo que sufría o reía con los revolcones. Sacrificadas
las reses se aprovechaba su carne para una cena en la que se reunían todos los vecinos del pueblo.
La fiesta nos ha dejado momentos y personajes inolvidables como "el Chupaligas" que
venia hasta nuestro pueblo al son de su trompeta vendiendo golosinas y chismes para
la rapacería y que aun hoy, siempre que tiene oportunidad, sigue viniendo por nuestro
pueblo para día tan señalado.
El tío Cándido es el trovador de la fiesta y tradición viva que con su flauta y tamboril
ha entonado los cánticos propios de nuestra tierra. Durante años su música ha acompañado
procesiones, bailes y pasacalles y aun hoy continua tocando para el goce de todos
nosotros a pesar de su avanzada edad. Es el hombre más anciano del pueblo y probablemente
de los tamborileros en activo de más edad de toda la provincia. En su memoria se atesoran
cánticos de la música tradicional charra transmitidos por boca a boca además de hechos, y
acontecimientos ocurridos antaño en el pueblo de La Peña y alrededores. Su meritoria labor
es reconocida por sus vecinos y por gentes de toda la provincia como demuestra el reciente
reconocimiento publico que se le hizo en la ya popular feria de Trabanca que congrego
a multitud de personas y varios tamborileros de la región.
Esta sección esta a la espera de que algun miembro de la peña HRF(KW) nos envie un articulo.
El Salón, como es conocido por todos en el pueblo, es un edificio que desde hace
tiempo da cobijo a los mozos y mozas del pueblo para reunirse. En su origen el
Salón era la casa destinada para albergar al maestro que hubiera en la escuela en
ese momento y así fue durante años hasta que el ayuntamiento dejo de destinarla
para este fin. El tiempo hizo mella en el edificio produciéndose el desmoronamiento
del tejado que permaneció caído un tiempo hasta que se procedió a su reconstrucción.
Hacia la década de los 70 los mozos del pueblo propusieron al alcalde del momento
su uso como lugar de reuniones para la juventud del municipio. Fueron los mozos
los que eliminaron las paredes de la casa dejando un amplio espacio diáfano, a no
ser por una columna central sobre la que se apoya el techo. También igualaron en
altura el suelo antes dividido por un escalón y algún tiempo después se aplico cemento
sobre las paredes para darle firme. Muchos bailes y cenas, como por ejemplo la cena
que en Santa Isabel se celebraba con la carne de las vaquillas del festejo taurino del
día, hasta que de nuevo dejo de utilizarse.
Así ha llegado hasta hoy en la que una nueva generación lo utiliza como espacio
común abierto a todos. Esta nueva comunidad de mozos se agrupan bajo el nombre de
peña Saloon a modo de reminiscencia.
El día de Santa Isabel es el más esperado por todos y el Saloon se convierte en
la casa de todos los que quieren vivir la fiesta y pasar un buen rato. La música
y la bebida esta aseguradas, intentar ligar o no ya depende de cada uno. Una modesta
minicadena es la encargada de la música y para beber algo nada mejor que la barra
construida por algunos de los mozos del pueblo sobre la que apoyarnos mientras pasamos
un buen rato.
El viernes da comienzo la fiesta aquí, todos juntos tomando algo, charlando y como
no discutiendo a quien le tocará al día siguiente llevar las Santas en procesión
hasta la ermita, la imagen de Santa Isabel ellos y la de la Virgen María ellas. El
Sábado la fiesta transcurre entre el Saloon y la verbena y de igual modo sucede el
Domingo. Hay dos personas que merecen una mención especial por soportar año tras
año el tumulto y el ruido por la juventud del pueblo, son la Sra. Presentación y
su hijo Sergio, que vecinos al Saloon y oyendo la escandalera nocturna jamás se han
quejado quizás recordando aquello de “juventud, divino tesoro”.
Hay otros días de fiesta en el pueblo para la peña Saloon y son aquellos en los
que se reúnen suficientes como para celebrar una cena o tomar algo juntos, estos
días suelen ser la Navidad, Semana Santa, los Santos y todos aquellos días que la
gente puede aprovechar para escaparse al pueblo. En otras ocasiones el punto de
encuentro de este grupo es Salamanca, Zamora o cualquier sitio donde se pueda
pasar un buen rato.